¿Qué características debiese tener un verdadero líder?

Grupo 2. Día 3

¿Qué características debiese tener un verdadero líder?  

A lo largo de la historia, han existido personas que se han destacado por tener cierto tipo de actitudes y aptitudes que los han transformado en líderes. Durante este tiempo que hemos estado compartiendo actividades con nuestros compañeros y profesores, incluyendo por cierto a los ex presidentes, nos hemos percatado de que hay ciertos patrones que hacen que un líder sea tal. En los siguientes puntos desarrollamos lo que creemos esencial para que una persona pretenda serlo de la mejor manera posible.

1) Saber transmitir sus ideas.

La importancia que tiene la comunicación en el trabajo en equipo es esencial, precisamente por que el líder debe comprender cuál es el papel que está desempeñando en ese momento y -de acuerdo a eso- deberá expresar sus ideas y recomendaciones. Lo anterior facilitará que se desarrollen los proyectos con mayor eficacia y se evitará que alguno de los integrantes del grupo haga algo que no debe realizar. No sólo debe tener buenas ideas, debe ser capaz de hacerse entender.

2) Ser autocrítico

Reconocer sus errores y vivir en un constante aprendizaje: todo líder es perfectible. La virtud de la autocrítica implica un reconocimiento a su naturaleza humana, en tanto su capacidad para enmendar sus errores ha de ser parte de su crecimiento constante y progresivo. El no tener la respuesta para todas las situaciones no implica un síntoma de ausencia de liderazgo, sólo lleva a buscar las respuestas dentro del mismo grupo, comprendiendo, escuchando y apreciando las diversas opciones que los miembros del grupo proveen. Por tanto, sólo mediante la conciencia de sus falencias podrá adquirir un crecimiento de su liderazgo sustentable en el tiempo. Nutrirse de las opiniones de sus colegas a fin de circundar el problema, desentrañar todos los elementos que lo componen y tomar una decisión suficientemente informada es lo íntegro. Explorando a conciencia las diversas perspectivas de los miembros de un equipo, el líder alcanza dos elementos de capital importancia: legitimidad entre los miembros del grupo y una estrategia más efectiva para alcanzar el objetivo.

3) Saber escuchar 

Aprender a escuchar pacientemente a los miembros de un equipo. Es incorrecto asumir que los aportes de un colega no son mejores que las propias y, dada su aparente inutilidad, interrumpir su diálogo cuando aún está explicando su punto de vista. Una verdadero líder debe ser esencialmente un buen comunicador, entendido no como un mero emisor de ideas, sino como un interlocutor que de continuidad al diálogo. Hay que ser pacientes cuando alguien emite sus ideas, absteniéndonos de cortar sus expresiones. Esto traerá como resultado, insístase, una actitud de liderazgo así como una muestra de respeto y tolerancia hacia los colegas lo cual, per se, contribuye a perfilar más aun la posición de líder.

4) No ser ambicioso 

El poder atrae a muchos y si aquel deseo no se logra controlar puede traer graves consecuencias. Las dictaduras se producen por la falta de control del líder, el cual sobrepone sus ideales por sobre los demás. Hay que aprender a delegar poder a otros y cuando sientes que ya no eres necesario o piensas que ya no puedes aportar más, hay que dejarlo.

5) Pretender el desarrollo interdisciplinario 

El desarrollo interdisciplinario implica la participación en diversas actividades, orientadas a la búsqueda del desarrollo del liderazgo y de otras actitudes como la reflexión sobre sí mismo sobre el equipo y del espíritu líder ejercido en él. Así también, se busca el desarrollo de destrezas y habilidades motrices, esenciales para la salud física y mental del líder y de su trabajo, facilitando la conquista de sus cometidos.