G20 en Seul: Luchando por el ideal de la Cooperación

 


El país de Madrid dice, “El G-7 solía ponerse de acuerdo más a menudo, pero no incluía a las economías emergentes, que representan el 80% de la población mundial.” Mientras ABC dice “En momentos de tensión resultan más apreciables las desconexiones en la coordinación internacional.”. Podemos concluir que los resultados del G20 que se llevo a cabo los días 11 y 12 en Seul, Corea no fueron óptimos.

Las iniciativas de las dos mayores economías (Estados Unidos y China) por depreciar la moneda para aumentar la competitividad son absolutamente unilaterales y ya nada tiene que decir Europa que ve como el Euro se aprecia perdiendo ventajas competitivas. Ni hablar de la incapacidad de América Latina que representada  solo por Argentina Brasil y México, a falta de un discurso en común, poco pueden aportar.

Si bien algunos autores lo relacionan con las dificultades de negociación afrontadas en Bretton Woods nosotros iríamos a dos encuentros (fracasos) más cercanos en el tiempo.

El primero fue la Rhonda Doha de la OMC que apuntaba a reducir las barreras arancelarias en materia de comercio agrícola. En el mismo se plantea como fecha límite el 20130 para reducir los aranceles a la importación de los productos agrícolas. Sin embargo las negociaciones vienen demostrando la enorme incapacidad de los gobiernos para ceder ante disposiciones multilaterales.

Por otro lado y cambiando absolutamente el problema, Copenhague no fue más que otro situación en la cual el mecanismo multilateral fue inútil a la hora de tomar decisiones fundamentales.  Citando así a nuevamente a ABC decimos que “Con este panorama, la solución a una salida conjunta de la crisis parecen más teórica que práctica (…)”

Nos encontramos aquí frente a una situación realmente muy delicada dada por dos principales problemas, uno de carácter económico y momentáneo y otro de carácter político y estructural.

En cuanto a lo económico, creemos que la guerra de divisas más el proteccionismo puede llevar a un círculo vicioso que de nada sirva al desarrollo de la Economia mundial. El economista Kindleberger hablaba de el “caracol contractivo”. Si con el fin de salir de una crisis, un estado contrae su mercado, perjudica a los demás, que contraerán el suyo y asi sucesivamente hasta que todos terminen perjudicados. La depreciación de la moneda y el proteccionismo económico, son medidas cortoplacistas que no van a llegar ams lej0os que esto.

El hecho de que las dos principales economías del mundo estén entrando en este juego es un hecho que consideramos realmente peligroso.

Por otro lado nos planteamos  el fracaso de la institucionalidad internacional en su capacidad para llegar a acuerdos de gran nivel, y eso nos hace replantearnos la organización de los mismos. Existen hasta algunos pensadores más drásticos que plantean la vuelta al mundo realista del Estado Nacion del autor alemán Hans Morgenthau.

Evitando creer esto, nos planteamos la necesidad de que todos los estados busquen formas de integración que les permitan negociar como bloque, siendo el caso máximo el de Latinoamérica.

Frente a un escenario tan dividido en materia de política económica, el peso que significaría tener a las principales potencias latinoamericanas negociando como un todo daría mas estabilidad a nivel global.

E aquí un nuevo desafio…