G-20: Realidad o perspectiva

El G-20 fue establecido en 1999 con el fin de unir a las economías industrializadas junto con las economías en desarrollo para discutir aspectos clave dentro de la economía global. Es verdad que, hasta ahora, no se puede decir que ha tenido éxito por completo en las cumbres que se han realizado, pero si que es una forma de poner en condiciones equitativas tanto a las potencias más fuertes del mundo como a aquellas que están emergiendo.

Es posible que el funcionamiento del G-20 no sea óptimo por el momento pero también es claro que el buen funcionamiento de las instituciones es cuestión de tiempo. Hemos aprendido a lo largo de este programa que el éxito depende no solo del planteamiento inicial de las instituciones, sino del nivel de compromiso de las partes involucradas en ellas.

Desde esta perspectiva, aún cuando China y Estados Unidos se posicionan a la cabeza y luchan al mismo tiempo por llegar a un equilibrio en el que puedan lograr a acuerdos, es importante que los otros países se involucren en aquellos temas que son de interés para todos con el fin de plantear soluciones que nos benefician en general.

La consideración de los países en vías de desarrollo, en la toma de decisiones, puede no verse reflejada, en su totalidad, por el momento. Pero creemos que como todos los procesos, debemos pasar por una etapa de transición e insistir para lograr los objetivos que se plantean y mejorar en cada oportunidad la manera de realizar las cosas.

¿Qué pensamos del g-20? ¿Es en realidad un G-2? La verdad creo que no, pero si es verdad que aún hay muchas voces que deben escucharse y para escucharlas es necesario que primero se levanten. Hemos visto a lo largo de este curso, que escuchar muchas voces es más complicado que escuchar unas cuantas, pero hemos aprendido que necesitamos abrir nuestra visión para proponer mejores alternativas a nuestros problemas y avanzar de manera conjunta.